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¿Qué es el bullying?

El acoso escolar se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los padres en estos últimos años. El bullying no se trata de una pelea puntual; normalmente, el agresor tiene un comportamiento provocador y de intimidación permanente.

Este tipo de comportamiento suele presentarse en los centros educativos, en su mayoría pues también puede presentarse con sus amigos en otros escenarios. Como se trata en su mayoría de un acoso invisible para los adultos, los profesores, y adultos en general, difícilmente tendrán conocimiento de lo que está sucediendo a través de los padres. El agresor acosa a la víctima en los baños, en los pasillos, en el comedor y/o en el patio, durante la ausencia de mayores. En algunos casos, el acoso sobrepasa las paredes del colegio, pasando a ser telefónico e incluso por correo electrónico y redes sociales.

Es importante que los padres mantengan siempre una comunicación abierta y positiva con sus hijos, y con el centro educativo en el que se encuentren; de esta forma, conseguiremos que los niños se sientan más seguros y puedan contar a sus adultos de confianza lo que les está pasando.

No obstante, conviene que estemos atentos si detectamos algunas de estas señales en el niño:

  1. Cambios de humor, tristeza o irritabilidad.
  2. Le cuesta más dormir y suele tener pesadillas.
  3. Cambios en los hábitos alimentarios: comen compulsivamente o tienen falta de apetito
  4. Frecuentemente tienen dolores de tipo somático como dolor de cabeza o de estómago sin una causa orgánica que lo justifique.
  5. Tiene golpes o moratones por el cuerpo sin motivo aparente.
  6. Cuando verbalice que no quiere ir al colegio, una y otra vez, especialmente en las tardes de los domingos.
  7. Presenta problemas para relacionarse y se aísla.
  8. El niño puede empezar a desinteresarse por los estudios o simplemente disminuir su actitud de juego con amigos cercanos.

 

Detectar estos síntomas a tiempo es un factor clave para la prevención y lucha del bullying, y con la ayuda de nuestros especialistas en psicología los niños pueden adquirir habilidades sociales y recursos, no sólo enfocados a defenderse, sino a mostrarse más seguros.