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Mitos y verdades.

Uno de los tabúes más grandes que tienen los hombres es la visita al urólogo. Rumores como la “tan dolorosa prueba de tacto” o creer que “visitar al urólogo es señal de envejecimiento”, hacen que la mayoría de hombres eviten su revisión urológica a pesar de las sintomatologías y cambios que se producen en ellos, causando deterioro de la salud prostática.

Diversos estudios afirman que el 90% de los varones presentarán síntomas prostáticos alguna vez en su vida, lo que hace ideal agendar por lo menos una cita anual al urólogo como medida de prevención, sobre todo en personas mayores de 40 años; ya que a partir de esta edad se encuentran más propensas a padecer problemas que deben ser tratados por un experto.

A continuación, te presentamos algunos de los mitos y verdades que rodean este tema:

Mitos

  • La urología solo trata hombres.
  • Los exámenes que se practican quitan la virilidad.
  • Solo deben ir al urólogo las personas de la tercera edad.

 

Verdades

  • La urología trata a hombres y mujeres que tienen padecimientos en su sistema urinario, desde los riñones hasta la salida de la vejiga y la uretra.
  • Los exámenes urológicos no afectan el deseo sexual de hombres o mujeres, puesto que en los diferentes procedimientos se procura tener la mayor precisión posible. Gracias a la evolución de la robótica, existe un proceso llamado cirugía laparoscópica que tiene menor grado de afectación viril o del funcionamiento del aparato genitourinario en las mujeres.
  • Para los hombres, los especialistas recomiendan iniciar las visitas al urólogo desde los 40 años, debido a la gran probabilidad de detectar anomalías tempranamente.

¿Presentas alguno de los siguientes síntomas?

  • Dolor en el pene.
  • Molestias al orinar o durante las relaciones sexuales.
  • Inflamación o irritación.
  • Tener antecedente familiares relacionados con enfermedades tratadas por urología
  • Incontinencia tanto femenina como masculina.

Recuerda que es de vital importancia el papel que juega la detección oportuna, dejar de lado las creencias populares, y priorizar tu salud confiando en los especialistas y los avances tecnológicos Presta mucha atención y pon tu salud en buenas manos.