¡El alcohol puede dañar múltiples órganos!

PROBIENESTAR TE CUENTA.

Algunas de las formas en las que el alcohol puede afectar nuestra salud son bien conocidas, pero otras pueden sorprenderte. A continuación, te presentamos cuatro efectos poco conocidos que el alcohol puede generar en tu cuerpo.

  1. Beber le da a tu cuerpo un trabajo que limita la ejecución de otros procesos. Una vez que tomas una bebida, tu cuerpo hace que metabolizarla sea una prioridad, por encima de procesar cualquier otra cosa. A diferencia de las proteínas, los carbohidratos y las grasas, tu cuerpo no tiene una forma de almacenar el alcohol, por lo que tiene que pasar al frente de la línea de metabolización. Es por eso que afecta al hígado, ya que su función de este órgano es desintoxicar y eliminar el alcohol de la sangre.
  2. El abuso del alcohol hace que crezcan bacterias en el intestino, que eventualmente pueden migrar a través de la pared intestinal hacia el hígado, lo que da lugar a daño hepático.
  3. Tu corazón también se afecta. El alcohol puede hacer que el corazón se debilite (miocardiopatía) y tenga un patrón de latido irregular (arritmias). También pone a las personas en mayor riesgo de desarrollar presión arterial alta. Las personas incluso pueden desarrollar pancreatitis o inflamación del páncreas debido al abuso de alcohol. Beber demasiado pone te pone en riesgo de padecer algunos tipos de cáncer, como el cáncer de boca, esófago, garganta, hígado y mama.
  4. Puede afectar tu sistema inmunológico. Si bebes todos los días, o casi todos los días, puedes notar que contraes resfriados, gripe u otras enfermedades con más frecuencia que las personas que no beben. Esto se debe a que el alcohol puede debilitar el sistema inmunológico y hacer que el cuerpo sea más susceptible a las infecciones.

¿Cómo descompone tu hígado del alcohol en el cuerpo?

Cuando bebes, esto es lo que sucede en tu hígado, donde tiene lugar el metabolismo del alcohol. El hígado desintoxica y elimina el alcohol de la sangre a través de un proceso conocido como oxidación. Una vez que el hígado termina el proceso, el alcohol se convierte en agua y dióxido de carbono. Si el alcohol se acumula en el sistema, puede destruir células y, eventualmente, órganos. El metabolismo oxidativo lo previene. Pero cuando has ingerido demasiado alcohol, para que el hígado lo procese de manera oportuna, la sustancia tóxica comienza a afectar tu cuerpo, comenzando por este órgano. 

 

El hígado graso, en su etapa temprana, se desarrolla en aproximadamente el 90% de las personas que beben más de una y media a dos onzas de alcohol por día. Por lo tanto, si bebe tanto o más la mayoría de los días de la semana, probablemente tenga hígado graso. El consumo continuo de alcohol conduce a la fibrosis hepática y, finalmente, a la cirrosis.

¿Las buenas noticias? El hígado graso suele ser completamente reversible en aproximadamente cuatro a seis semanas si se abstiene por completo de beber alcohol. La cirrosis, por otro lado, es irreversible y es probable que provoque insuficiencia hepática a pesar de la abstinencia de alcohol.

Si sueles ingerir mucho alcohol, Probienestar te invita a que consultes con tu médico de inmediato y más aún si notas un color amarillo en la piel, si sientes dolor en la parte superior derecha del abdomen o si experimentas una pérdida de peso inexplicable.