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Lo más probable es que su hijo (o uno de sus amigos) haya lidiado con una de estas enfermedades que trajo a casa desde el jardín escolar. Desde erupciones alrededor de la boca y las nalgas hasta la urticaria, estos virus comunes no conocen fronteras y recordemos que a los niños en las guarderías y preescolares les encanta compartir comida, juguetes, útiles escolares entre otros. Es por esto, que hoy, Probienestar comparte contigo consejos prácticos sobre cómo prevenir y tratar cinco erupciones comunes y distintas que afectan a los niños.

 

  1. Enfermedad de manos, pies y boca

Esta enfermedad viral contagiosa es más común en verano, pero puede ocurrir en cualquier momento. Con síntomas como fiebre, pequeñas llagas en la parte posterior de la boca (generalmente en los costados, frente a las amígdalas) y pequeñas ampollas (a menudo en las palmas de las manos, las plantas de los pies y las nalgas y, a veces, en los brazos y las piernas). Mantén a tu hijo hidratado, ofrécele una dieta blanda y, si es necesario, acude al acetaminofén para la fiebre o el dolor. Este sarpullido se transmite a través de las secreciones orales, así que no se aconseja compartir vasos y botellas de agua. Dado que la enfermedad de manos, pies y boca es más contagiosa durante la primera semana, también puede seguir siéndolo hasta que la erupción desaparezca por completo. Recuerda mantener a tu hijo en casa y lejos de otras personas durante el tiempo que lo tenga. No olvides lavar bien tus manos después de cambiar un pañal o ayudar a tu hijo a limpiarse después de defecar. El virus también se elimina en las heces.

 

  1. Quinta enfermedad

También llamada “enfermedad de las cachetadas”, esta leve enfermedad viral causa cansancio, dolor en el cuerpo y, a veces, dolor de cabeza, pero no fiebre, a su vez, ocasiona enrojecimiento de las mejillas, después de varios días por una erupción plana con apariencia de encaje dentro de la parte superior de los muslos o en los antebrazos. La quinta enfermedad se transmite comúnmente a través del moco y la saliva cuando los niños estornudan o tosen. También se contagia cuando tu pequeño se lleva un juguete a la boca o le gusta tocar la cara o las manos de otros niños. La buena noticia es que este virus desaparece por sí solo en dos semanas. El niño no necesitará tratamiento para la quinta enfermedad, sin embargo, este virus presenta riesgos para los niños con trastornos sanguíneos y las mujeres embarazadas. Así que ten mucho cuidado, no expongas al pequeño mientras tenga esta condición. Como recomendación, si tu hijo llega a casa con las mejillas rojas, aplíquele crema hidratante.

 

  1. Hiedra venenosa

Jugar al aire libre es una de las mayores alegrías de la infancia. Sin embargo, es posible que tu hijo regrese a casa con una caja de hiedra venenosa si ha estado explorando al aire libre en su jardín de preescolar. Esta erupción muy pruriginosa aparece dondequiera que el aceite de las hojas de hiedra venenosa haya rozado la piel. Puede que la piel se ponga roja y posiblemente se parezca a la superficie de una naranja. Las líneas o parches de pequeñas ampollas se desarrollan rápidamente, las ampollas pueden agrandarse y, con el tiempo, pueden abrirse y supurar. Mantente alejado de las plantas de tres hojas. Si tu niño toca una accidentalmente, frótalo rápidamente con jabón, puede prevenir una reacción. Si la erupción ha comenzado, aplica crema con esteroides tópica al 1%.

 

  1. Impétigo

Esta infección bacteriana es más común en los cálidos meses de verano, pero ocurre durante todo el año. La erupción puede comenzar en la cara y, a menudo, debajo de la nariz. Se propaga cuando las bacterias se transfieren de la piel infectada a una nueva área. Tu hijo puede quejarse de dolor y picazón. Para esto, la mupirocina, una crema o ungüento antibiótico tópico, puede ayudar. Para una erupción más generalizada, es posible que su hijo necesite antibióticos orales. No importa que, lavarse bien las manos es importante, especialmente cuando el niño o su padre ha tocado el área infectada.

 

  1. Urticaria

Estas respuestas alérgicas de la piel pueden desarrollarse después de que los niños propensos a las alergias se exponen a jabones, detergentes, lociones, antibióticos o alimentos nuevos. Las ronchas varían en tamaño, desde lo que parecen picaduras de insectos hasta colmenas gigantes, pero ojo, las colmenas grandes no son más serias que las pequeñas. Si hay ronchas en la piel de su hijo, puedes darle Benadryl (difenhidramina) oral. Si la urticaria persiste o vuelve a aparecer, consulte con su pediatra. Aunque rara vez ocurre, si tu hijo presenta urticaria junto con dificultad para respirar, tragar o mareos, debes acudir a la sala de emergencias de inmediato.